Los gritos del silencio
La Huelga del 25 de Junio
La Helga General, no sirve para nada, no tiene una consigna clara y al día siguiente sigue todo igual. Todo esto y algo más, dice el Gobierno de la medida de fuerza. Es un paro dominguero, dicen las expresiones de la izquierda y algunas organizaciones gremiales que movilizaron, y que no responden a la CGT.
Ambos argumentos actúan en bloque y son funcionales a la división del campo del pueblo. Por otra parte, estas manifestaciones parecerían desconocer la historia del movimiento obrero, su función en las luchas sociales, y el lugar que siempre ocupó en las horas decisivas de historia Argentina.
Desde fines del siglo XIX, hasta las primeras décadas del siglo XX, la Huelga General, expresaba la lucha frontal de la clase obrera con el conjunto de la clase capitalista. Este enfrentamiento directo, respondía de alguna manera al momento por el que transitaba el desarrollo del sistema capitalista y en la Argentina en particular, a la singularidad que le dio la inmigración de trabajadores con una fuerte impronta revolucionaria y anarquista.
Al mismo tiempo, un sistema jurídico estatal en sus primeras etapas de formación, con un estado en los primeros pasos de su desarrollo, justificaron la preponderancia de las acciones directas de la lucha social y el sesgo de clase de las acciones colectivas.
Con el paso del tiempo, la presencia del estado y el cambio en las tendencias ideológicas que hegemonizaron el movimiento obrero, la Huelga General, fue utilizada de forma más corporativa, y su extensión fue muchas veces más acotada, sin abarcar todo el territorio nacional ni todas actividades.
Dicho esto, la Huelga General, se mantuvo como expresión del conjunto de la clase trabajadora, ya sea en respuesta por las consecuencias negativas que las transformaciones en la base económica ocasionaban en los obreros, o como acción colectiva orientada hacia la política de gobierno, en tanto éste es, la administración del estado.
La primera Huelga General data de noviembre de 1902 , y se origina en el puerto de Buenos Aires, desde los estibadores, que fueron acompañados por marítimos y ferroviarios, trabajadores del mercado central de frutos de Barracas, conductores de carros, etc…
La primer etapa del despliegue de las Huelgas Generales está orientada más por las corrientes Anarquistas y Sindicalistas, la segunda etapa- desde la década del ´30-, por socialistas y comunistas, hasta que después de 1943/45, con la aparición del peronismo, -que si bien no se producen en ese período-, se genera una síntesis que se manifiesta en el modelo de organización sindical, en la relación de la clase obrera con el sistema institucional y, con el mismo estado.
Las Huelgas Generales Nacionales, desde inicios del siglo XX
1901-1927: 4
1930-1943: 104
1955-1976: 28
1979-2002: 33
1979: 1
1983-1989: 13
1989-2002: 19
2002-2003: 3
2003-2007: 1
2007-2015: 5
2015-2018: 3
T: 214
La Huelga General del 25J
El sentido de la Huelga General fue evolucionando con el tiempo. Para los Anarquistas fue la máxima expresión de la lucha económica, contra la clase capitalista. Para los Socialistas y marxistas, la Huelga General fue un medio, que en el campo económico-político servía para un fin más elevado. Con la creación de la CGT en el ´30 y con la aparición del Peronismo en la década del ´40, la Huelga General, escaló hasta el plano de la hegemonía. De ahí el valor que hoy tiene este paro general.
El valor político de esta Huelga General, está en la magnitud de la síntesis y la unidad alcanzada. Está en la claridad de marcar al enemigo de los intereses nacionales y de las mayorías populares. Este enfrentamiento con la política de gobierno, trasciende el presente, y la discusión por las paritarias. La intervención de la CGT es para sintetizar al conjunto de los reclamos, es para discutir el modelo de país, invitando a otros segmentos y sectores de nuestra sociedad.
Ni un paro dominguero, ni un sin sentido. Es el Poder el que está en discusión.
Junio de 2018
Carlos Chino Fernández