Entrevista Exclusiva

Cómo será el futuro de nuestra especie, según el escritor favorito de Mark Zuckerberg

El historiador israelí Yuval Harari es el preferido del creador de Facebook y de Barack Obama. Sus ideas sobre el mañana, fascinan… y aterran.

Cómo será el futuro de nuestra especie, según el escritor favorito de Mark Zuckerberg

El gran provocador. Yuval Harari duda de los beneficios de la tecnología. Foto: Rami Zarnegar

Cuando enseñaba historia del medioevo en la universidad, el profesor israelí Yuval Noah Harari nunca imaginó que, a los 40, sería autor de dos best sellers mundiales, leído por millones y recomendado por Barack Obama y Mark Zuckerberg. La fama y reconocimiento le llegó en 2015 con su primer libro, De animales a dioses: breve historia de la humanidad (Debate), donde explica de forma muy simple las tres revoluciones que, según él, marcaron a la humanidad: la cognitiva, la agrícola y la industrial. Muy amigo de las polémicas y de las frases provocativas, publicó después Homo Deus: Una breve historia del mañana, en el que sostiene sin dudarlo que a pesar de los grandes avances que prometen la prosperidad, en este siglo la tecnología y la ciencia convertirán en desechables a la mayoría de las personas. En una entrevista exclusiva con Viva, comentó sus ideas sobre los robots, el futuro del trabajo, Big Data, política, Trump y religión, entre otros temas.

En su último libro, Homo Deus: Una breve historia del mañana, sostiene que el dataísmo es la nueva religión. ¿Podría explicar el término?

La línea que divide la ficción de la realidad se está difuminando porque las nuevas tecnologías nos dan el poder de construir la realidad según nuestros deseos y fantasías. Pronto podremos reescribir nuestro código genético, diseñar cuerpos y cerebros y crear mundos virtuales enteros en el ciberespacio. Es probable que la nueva historia dominante del siglo XXI sea la historia basada en datos, que yo llamo dataísmo. En esencia, el dataísmo dice que todos los organismos –ya sean jirafas, tomates o seres humanos– son sólo diferentes sistemas de procesamiento de datos. Sostiene además que, con suficiente cantidad de datos biométricos y potencia de cálculo, un algoritmo podría entender a los humanos mejor que nosotros mismos. Los seres humanos estamos perdiendo el control porque ya no podemos procesar las inmensas cantidades de datos que nos inundan. Nuestros cerebros se moldearon en Africa hace decenas de miles de años y no están a la altura de este trabajo. Por eso, nadie entiende la economía global, nadie sabe cómo funciona hoy el poder político y nadie puede predecir cómo será la sociedad dentro de 50 años. ¿Qué pasará cuando Google y Facebook lleguen a conocer nuestros gustos y preferencias políticas mejor que nosotros mismos? ¿Qué pasará con el estado de bienestar cuando las computadoras empujen a los humanos fuera del mercado laboral y creen una nueva y enorme clase inútil? Una vez que el poder cambie de humanos a algoritmos, los seres humanos ya no podremos hacer mucho al respecto. El futuro de nuestra especie es aterrador.

¿Los robots reemplazarán a los hombres o los trabajos manuales seguirán existiendo?

Los seres humanos tenemos básicamente sólo dos tipos de habilidades: físicas y cognitivas. Y si las computadoras nos superan en ambos planos, creo que se quedarán con nuestros trabajos. Ahora se están desarrollando varios software de inteligencia artificial que superan a los seres humanos en cada vez más tareas, desde la conducción de automóviles hasta el diagnóstico de enfermedades. Los expertos estiman que, dentro de unas pocas décadas, no sólo los taxistas y los médicos, sino que la mitad de todos los puestos de trabajo actuales en las economías avanzadas se reemplazarán por computadoras. Pero pueden aparecer muchos nuevos tipos de trabajos y profesiones que hoy no existen, aunque eso no necesariamente resolverá el problema del desempleo. Como nadie sabe bien cómo será el mercado laboral en 2050, tampoco sabemos qué cosas enseñarles hoy a los chicos en las escuelas. La mayoría aprende cosas que les serán completamente inútiles cuando tengan 40 años.

Entonces, ¿cuál será la función de los seres humanos en ese mundo? ¿Qué haremos con miles de millones de seres humanos económicamente inútiles?

Es la gran pregunta de la actualidad. A medida que los algoritmos expulsan a más personas del mercado de trabajo, la riqueza podría concentrarse en manos de la pequeña élite dueña de los algoritmos todopoderosos, creando una desigualdad social y política sin precedentes. Ejemplo: millones de taxistas, choferes de colectivos y camioneros de todo el mundo tienen un gran poder político y económico en el transporte. Arman sindicatos y hacen una huelga. Pero, en el futuro, todo el poder económico y político podría estar monopolizado por unos pocos multimillonarios que estarán al frente de las corporaciones y que, a su vez, serán dueños de esos algoritmos que harán funcionar a todos los vehículos de manera autónoma. Esto no es una fantasía ni ciencia ficción, es una posibilidad muy real.

 

Cómo será el futuro de nuestra especie, según el escritor favorito de Mark Zuckerberg